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Desde las siete de la tarde hasta ya anochecido los que regresaban de la playa se toparon con las obras por daños en la calzada en La Guardia

A las siete de la tarde comenzó el atasco de cada domingo en la A-44 a la altura de La Guardia. Pasó ayer lo mismo que viene ocurriendo en las últimas semanas, y lo que va a ocurrir durante prácticamente todo el verano: vuelven los domingueros que han ido a pasar el día a las playas de Málaga, Almería o Granada, junto al tráfico habitual hacia el norte de la tarde noche del domingo, y se sobre las siete de la tarde llegan los primeros al embudo de La Guardia, donde un deslizamiento de la ladera se ha comido un trozo de cien metros de asfalto de la A-44. Literalmente, el deslizamiento se ha tragado un carril a la altura del punto kilométrico 46 de la autovía, principal vía de entrada para Andalucía Oriental. Hasta que anocheció se mantuvieron las retenciones.

La DGT informaba ayer de retenciones de entre uno y dos kilómetros en la A-44 a la altura de La Guardia (punto kilométrico 46) en sentido Bailén. Había tráfico muy lento con paradas, indicaba la Guardia Civil, debido al estrechamiento de la calzada por daños en la autovía desde las tormentas del pasado invierno. Hay sólo un carril sentido Bailén, insuficiente para la cantidad de vehículos que vuelven a esta hora de las playas. La retención comenzó a las siete de la tarde.

Transfer

En la zona se ha hecho un transfer para permitir que se trabaje para reparar la calzada. Todo el tráfico se ha desviado a la plataforma sentido Granada, que tiene tres carriles en ese tramo. Uno de ellos se deja para los que van hacia Bailén y dos quedan en sentido Granada. El transfer funciona sin problemas durante la semana. Pero los domingos por la tarde del verano sufre atascos. La semana pasada, confirman fuentes de la Jefatura Provincial de Tráfico, se llegaron a los 4 kilómetros.

En el verano de 2008 se vivió un problema similar apenas a un par de kilómetros de donde está el transfer ahora: una ladera se desprendió sobre la autovía, y dejó inútil un carril. Los atascos fueron la constante de todo el verano en ese punto. Siempre los domingos por la tarde. Dos veranos después, la historia se repite.

Sí se ha llegado a tiempo este verano para evitar los problemas en el kilómetro 67 de la A-44 sentido Granada (término de Campillo de Arenas) donde un deslizamiento había llenado la calzada de piedras y barro, que se han conseguido despejar a tiempo para los grandes desplazamientos del verano.

Por otra parte, se circule hacia el norte o hacia el sur por la A-44, aún hay un tramo de 17 kilómetros, desde el 60 (La Cerradura) hasta el límite de la provincia de Granada, donde el firme de la autovía presenta múltiples deficiencias: baches, problemas de asfaltado, grietas, socavones... Debería estar arreglado desde hace año y medio, como el resto de la autovía entre Jaén y Granada. Pero en ese tramo hubo problemas con la adjudicataria y aún no se ha acabado